La experiencia no son años: son errores digeridos
Una de las cosas que más valoro con los años no es saber más… sino ver antes.
Con la experiencia no solo aprendes a hacer. Aprendes a detectar patrones, a identificar decisiones que ya se tomaron antes… y que ya salieron mal.
Eso no se encuentra en una checklist ni en un curso de seis semanas.
Lo da el tiempo, las cicatrices y la memoria del trabajo bien —y mal— hecho.
En España, el error se esconde. En otros países se analiza. En EEUU, incluso se celebra: cada fallo te acerca (si lo miras de frente) a una mejor decisión.
Pero cuidado: no todo el que se equivoca aprende.
👉 Solo mejora el criterio quien se ha equivocado mucho y ha tenido capacidad de análisis.
Y eso, cuando se aplica en el momento correcto, vale dinero.
Si alguien te ayuda a evitar tres errores que tú ibas a cometer… ¿cuánto te ahorra?
La experiencia no se mide en años.
Se mide en errores digeridos, lecciones retenidas y criterio en el momento justo.
¿Tú qué opinas? ¿Pagamos suficiente por el criterio? ¿O seguimos confundiendo experiencia con antigüedad?

Comentarios
Publicar un comentario